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El territorio de las montañas del Caroig conforma el centro geográfico de la Comunidad Valenciana. Se puede decir que son distintos sus veintitrés pueblos, pero todos con carácter: aquí el genio del lugar no se esconde. No es posible llegar allí sin sentir fuertes estímulos y sin notar cómo respira el genio del lugar. Caroig es el laberinto de la luna llena. Nuestro periplo se detendrá en esta ocasión en Ayora, Teresa de Cofrentes y sus enclaves paisajísticos y naturales.
AYORA
La villa está situada al pie de una colina sobre la que aún se conserva las ruinas de un castillo, cerca del cual se encuentra la antigua iglesia parroquial. La actual iglesia arciprestal de Santa María se terminó en 1628, es de estilo renacentista; hay en ella unas tablas de Yáñez de la Almadina. En el término hay cuatro núcleos de población: San Benito, La Unde, La Vega y Casas de Madrona; hay también varios ermitorios: Virgen del Rosario (siglo XVI), del Angel, San Roque y San Antonio Abad.
Se celebran fiesta a San Blas; el 15 de agosto hay capeas y en septiembre se desarrolla la tradicional feria anual. Los habitantes de los pueblos vecinos denominan semolitas a los naturales de Ayora.
En los montes que separan la Comunidad Valenciana de la provincia de Albacete, hay varios abrigos rocosos con pinturas rupestres; dos de ellos, la cueva de Tortosillas y el abrigo del Barranco del Sordo, se encuentran en este término. Sus pinturas pertenecen al arte levantino. Del Paleolítico quedan vestigios en el paraje denominado Hunde, yacimiento que guarda, también cerámicas y objetos neolíticos e ibéricos situado en la meseta del Castellar de Meca, del que se conserva un camino excavado en la roca y un buen número de construcciones; este poblado parece ser que estuvo habitado desde finales del siglo V hasta la mitad del siglo I a de C.
De época romana son los restos de una necrópolis en las Casas de Madrona, las lápidas con inscripciones latinas aparecidas en los Ascellares y las Paradejas, las monedas ibero-romanas y romanas halladas en los Palancales y los restos de una posible villa rústica en el campo de San Benito.
Abrigo del barranco del SORDO
Cavidad del término municipal de Ayora, situada en terrenos de la Casa del Pino, a 2km del Alto de Carrascal, en el barranco del que toma nombre, 12km al E de la villa. Está labrada en terrenos de Mioceno superior, facies arcillosa. Este abrigo rupestre presenta la particularidad de haber sido utilizado por el habitante prehistórico para pintar, en parte de la superficie rocosa, animales y escenas típicas del arte rupestre levantino; de acuerdo con el criterio actual entre el 9.000 y el 6.000 a.d.C. Fue descubierto en 1946 por el entonces médico de Ayora, Javier Sánchez, quien recogió la noticia a través de José María Mico, publicando posteriormente una nota, dibujos y fotografías en la revista “Saitabi” de 1947.
La zona pintada es reducida y la mayor parte de las figuras han sufrido los estragos de los agentes atmosféricos y de los seres humanos; sin embargo, algunas representaciones, como la del arquero-guerrero-cazador, se mantienen en buen estado, pudiéndose considerar ésta como una de las mejor conservadas, aparte de la gran perfección en su ejecución. También se distinguen una graciosa cabeza de cierva, una pata de cabra, restos de un cazador en actitud de carrera, así como manchas y partes de otras figuras zoomorfas y antropomorfas. Dos aspas o grandes cruces de San Andrés parecen enmarcar todo el conjunto. Para preservarlo de los desmanes a que vienen siendo sometidos estos valiosos documentos histórico-etnológicos, el abrigo ha sido cerrado mediante obra metálica y de mampostería por el Servicio de Investigación Prehistórica (S.I.P.) de la Diputación Provincial de Valencia con ayuda del Ministerio de Educación y Ciencia.
Cuevas de TORTOSILLAS
Cavidades del término municipal de Ayora, situadas en el cerro del Bosque, cerca de una fuente existente en la finca de Tortosillas. Son unos abrigos naturales de rocas calizas, conocidos también como Cuevas de Alpera. Son cuatro y contienen pinturas rupestres de estilo levantino. Fueron descubiertas en 1911 por M. Pascual Serrano y estudiadas posteriormente por J. Cabré, H. Breuil y A. Beltrán, Se encuentran orientadas al E y a unos 4km de las Cuevas de la Vieja y del Queso (Alpera, Albacete). En el abrigo central hay representado un gran arquero, dos ciervos y un corzo y restos de figuras incompletas, todas ellas en color rojo, con tonalidades variables. En los otros abrigos hay también restos de pinturas. Se fechan en el Mesolítico, entre 12.000 y 6.000 a.d.C.
TERESA DE COFRENTES
La población se halla edificada al pie de una colina coronada por una ermita. De su iglesia parroquial merece destacar el retablo del altar de San Blas, patrón de la localidad. En agosto se realiza una romería en la que se traslada la imagen de la Virgen a un lugar seguro.
FESTEJOS
Ayora celebra sus fiestas tradicionales en honor de la Virgen de la Asunción y se realizan entre el 9 y el 16 de agosto. Son muy conocidos sus festejos taurinos con capeas, entrada de toros y suelta de vaquillas. En septiembre se desarrolla la tradicional feria anual. El 30 de noviembre es la fiesta de San Andreu patrón del pueblo, realizándose hogueras en la calle que lleva su nombre
Teresa de Cofrentes celebra fiestas en febrero a San Blas donde son conocidas sus hogueras, pasacalles y el libramiento de los garrotes de San Blas. Otra gran fiesta se realiza en agosto en honor de la Asunción de Nuestra Señora en la cual se realiza un concurso de patatas fritas, una maratón popular y un curioso desfile de carrozas de crítica actual. Durante estas fechas se ha restablecido la antigua costumbre de realizar el rezo de la Aurora.
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