Consulte
también: |
| O busque su producto: |
|
|
Desde el verano de 2004 se puede realizar, gracias a la iniciativa del Ayuntamiento de Cofrentes, una interesantísima excursión por el tramo del río Júcar comprendido entre Cofrentes y Cortes de Pallás.



A bordo de una embarcación adquirida por el Ayuntamiento de Cofrentes hasta 50 pasajeros podrán recorrer, en poco más de una hora, los catorce kilómetros del embalse de Cortes comprendidos entre las poblaciones de Cofrentes y de Cortes de Pallás, atravesando parajes únicos no sólo por su gran belleza sino también por su alto valor medioambiental como los llamados "Congostos de Júcar".
Este lago artificial se caracteriza sobre todo por la escasa variación que presenta en el volumen de agua embalsada, gracias a que su uso principal es la relativa a la producción de energía eléctrica. Esto, evidentemente, ayuda en gran medida a la posibilidad de establecer por sus aguas rutas fluviales y otras actividades de gran arraigo en la zona como los viajes en canoa o piragua, etc. Todas ellas, eso sí, con las oportunas medidas en lo que a seguridad y respeto al medio ambiente se refiere, condiciones exigidas por la Confederación Hidrográfica del Júcar.
El itinerario fluvial nos permitirá contemplar, entre otras maravillas naturales, las abruptas montañas que forman parte de la imponente Muela de Cortes, que alcanza los cuatrocientos metros de desnivel con relación a las aguas del río Júcar.
Se halla precisamente en la Muela de Cortes una Reserva Nacional de Caza Mayor, por lo que no resultará difícil observar la presencia, en las escarpadas peñas de la margen derecha del embalse, de cabras montesas o de muflones.
Quizás el elemento más sobresaliente en esta ruta, por el contraste con el resto del entorno y por su impacto visual, es el Castillo de Chirel, ubicado en la cumbre de una montaña que domina la ribera izquierda del Júcar; una gran fortaleza que vivió su momento de mayor auge durante el siglo XVIII, siendo portagonista de cruentos enfrentamiento con los moriscos que se habían concentrado en la Muela de Cortes y a los que, finalmente, se acabó venciendo.
A lo largo del resto del viaje podremos deleitarnos con el contraste, siempre curioso y siempre atractivo, entre vertiginosos acantilados y pequeñas playas formadas en los recovecos de la ribera del embalse. También podremos observar la práctica de la pesca deportiva en el embalse. No en vano pueblan sus aguas especies como el lucio, la trucha o el Black Bass convirtiendo al embalse en uno de los mejores de Europa en la pesca de dichas especies. El otro espectáculo lo configura la vegetación típica mediterránea que, representada en esta zona por pinos y carrascas mayoritariamente, crece de forma totalmente caprichosa en los más recónditos e inverosímiles peñascos.