Rutas de Valencia

Rutas y turismo de la Comunidad Valenciana

Consulte también:
Viajes y hoteles

Gourmet
Libros y revistas
Cámaras fotográficas
Regalos originales

 

O busque su producto: 

Las Peñas de Dios: Andilla, Figueroles y Oset

09/01/2007

Partiremos de Andilla, que en su día tuvo un imponente castillo donado por Jaime I a Ximén Pérez de Arenós y, pasando por la población de Higueruelas -o Figueroles-, acabaremos echando un vistazo a las aldeas de Oset, Artai y Pobleta.

ANDILLA
El castillo de Andilla fue donado por Jaime I a Ximén Pérez de Arenós el cual otorgó carta de población en 1292 a un grupo de cristianos nuevos. En el siglo XV pertenecía a Rodrigo Rebolledo, caballero que se distinguió por defender personalmente a Alfonso el Magnánimo en la guerra contra los genoveses. Señor de Andilla, aunque vivió en la corte napolitana hasta la muerte del rey (1458), no olvidó sus posesiones en el reino de Valencia y dotó al pueblo de una bella iglesia dedicada a Nuestra Señora de la Asunción. La primitiva fábrica debió ser gótica, pero como consecuencia de las modificaciones que se efectuaron en ella en sucesivas etapas hasta finales del siglo XVIII, su estilo tiene un aire protorrenacentista. Posiblemente la riqueza ganadera del territorio, que revertía en sus señores, hicieron a éstos dadivoso con sus vasallos, dotándolos de este templo, que tiene iniciado el expediente de Monumento Histórico Artístico.

Antonio Ponz nos dejó en su “Viaje por España” noticia del magnífico retablo que poseía en su altar mayor. Tan meritísimo era que en 1609 el obispo de Segorbe (a cuya diócesis pertenecía Andilla hasta 1960, año que pasó al arzobispado de Valencia), Feliciano de Figueroa, dispuso que se construyeran unas puertas para resguardarlo y que, sobre ellas, Sebastián Zaydia pintase a los cuatro doctores de la Iglesia, Isaías, Ezequiel, Jeremías y Daniel. Muerto Zaydia, se encomendó a Juan Ribalta su trabajo, el cual llevó a cabo esta obra entre 1624 y 1626, con la ayuda de sus colaboradores Castañeda, Castelló y Rondón. Según el marqués de Lozaya “la obra más importante de Juan Ribalta está en las grandes puertas del retablo de la parroquia de Andilla” y añade que “sin duda son de lo mejor que se haya pintado nunca en España, ni en ninguna parte”. Desgraciadamente el extraordinario retablo fue destruido en la guerra civil de 1936. Afortunadamente los lienzos se salvaron y, tras unos años de olvido, desidia y abandono, fueron restaurados y en la actualidad se encuentran en la Facultad de Teología de Valencia, y aunque estimamos que las obras de arte deben permanecer siempre en los lugares donde fueron halladas o para los que fueron creadas, cuando las condiciones de seguridad y custodia no llegan a los mínimos necesarios para su conservación, hacen necesario el traslado a lugares donde estos requisitos se cumplan. Hoy, creemos, el pueblo de Andilla, medio despoblado, no los reúne.

El templo, víctima del paso del tiempo, en 1976 fue objeto de una restauración. Como dato curioso diremos que al campanario le falta su remate, destruido por un aerolito el 7 de junio de 1834.

HIGUERUELAS O FIGUEROLES
La iglesia parroquial está dedicada a Santa Bárbara. Se amplió en 1910 por resultar la primitiva insuficiente, debido al incremento de población. Higueruelas comenzó siendo una masía que, por las higueras plantadas en sus alrededores, fue denominada “Masía de las Higueruelas”.

A principios del siglo XVIII todavía no había alcanzado mayor categoría como entidad de población. Posteriormente, y coincidiendo con la política fisiocrática de los borbones, comenzó a ser habitada por colonos y se convirtió en una aldea dependiente del municipio de Domeño. El territorio estaba dentro de la jurisdicción de Chelva, por lo que fue propiedad de los señoríos sucesivos de Jaime de Xérica, Vilanova y duque de Villahermosa. En julio de 1825, por real provisión de Fernando VII, se constituyó en municipio independiente.

Los vestigios más antiguos de poblamiento humano que se conocen en este término no remontan la época ibérica, de la que se encuentran restos cerámicos en la partida de Barcelón a la derecha del camino que va a la Hoya de Antaño y en el Castellar, despoblado con buena defensa natural sito en la confluencia de los barrancos de Barcelón y de la Majada Honda. En el salto de las Rochas, vertiente meridional de las Peñas de Dios, han aparecido cerámicas, anillos de hierro y piedras de molino, y en Villapardo, a unos dos kilómetros al sur de Higueruelas junto al camino viejo que va a Villar del Arzobispo, en la cima del cerro quedan visibles restos de habitaciones y de edificios que debieron tener una relativa importancia a juzgar por los grandes sillares y los restos de cornisas que se ven, lo que, unido a los fragmentos cerámicos que aparecen, nos indica la existencia de un poblado ibérico posteriormente romanizado. Unos quinientos metros al sur se encontró un horno cerámico ya de época romana. De esta época se encuentran vestigios de una villa rústica en las Mazorras, donde se han recogido pedazos de pavimentos de ladrillo romboidal, fragmentos de tegulas, de imbrices, de dolios y de vasijas de sigillata hispánica. Restos de esta clase de cerámica y una moneda de Faustina hija (hacia el año 175) se han encontrado en la Masada Mosén, y más cerámica y una moneda de Galerio (292-305) en la Peñeta, al sureste del término municipal.

Celebra sus fiestas patronales al santísimo Cristo de la Piedad y Santa Bárbara del 14 al 16 de septiembre.

Hasta 1825 Higueruelas fue una aldea dependiente de Domeño, población geográfica muy distanciada, más en aquellos tiempos en que, para ir de una a otra, había que hacerlo por un difícil camino de herradura, atravesando siete barrancos y el río de Chelva. Estas razones y otras de tipo burocrático y administrativo hicieron plausible su deseo de independencia, concedida por Fernando VII. Hoy, casi siglo y medio después, Domeño ha desaparecido anegado por las aguas del embalse de Loriguilla, y es Higueruelas la que habrá pensado en anexionarse tierras del término de su antigua capital municipal, un imposible en el que no se habría atrevido a pensar Francisco Gil y Burgos, el Regidor de Higueruelas peticionario de la segunda segregación.

OSET Y OTRAS ALDEAS
Están incluidas dentro del término municipal las aldeas de Oset, Artaj y Pobleta que en la actualidad apenas sobrepasan el centenar de habitantes. La difícil accesibilidad y las pésimas comunicaciones facilitan su aislamiento agravado por su escasez de recursos que acelera el despoblamiento.



Noticias anteriores

Caminando por el pasado en el término de Andilla

Ruta del Buixcarró: de Barx a Quatretonda

Las antiguas murallas de Valencia

El Barranc de la Valltora: De Tirig a Albocácer

Itinerarios urbanos por Benidorm